Solicitan endurecer las penas de los condenados por el atentado contra Cristina Kirchner

Los fiscales Gabriel Baigún y Mariela Labozzetta pidieron que se reconozcan los agravantes de alevosía y violencia de género.

 

La titular de la Fiscalía General N°3 ante los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de la Capital Federal, la fiscal general Gabriel Baigún, y la titular de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), la fiscal federal Mariela Labozzetta, solicitaron a la Cámara Federal de Casación Penal que condene a Fernando Sabag Montiel y a Brenda Uliarte a 15 y 14 años de prisión, respectivamente, por el intento de asesinato de la exvicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner ocurrido el 1° de septiembre del 2022 en las puertas de su entonces domicilio en el barrio porteño de Recoleta.

 

En octubre, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°6 condenó a 10 años de prisión a Sabag Montiel por el intento de asesinato y le había fijado una pena de 8 años de prisión a Uliarte por su participación necesaria en la maniobra.

 

En los fundamentos, que se conocieron el 9 de diciembre pasado, la jueza Sabrina Namer indicó que el 1° de septiembre, Sabag Montiel y Uilarte intentaron matar a la por entonces vicepresidenta «de manera premeditada y mediante el empleo de un arma de fuego» mientras la exmandataria estaba por ingresar a su departamento, en las inmediaciones de las calles Juncal y Uruguay.

 

Las fiscales cuestionaron esta interpretación restrictiva y argumentaron que el tribunal omitió pruebas decisivas que acreditan la alevosía, ya que «Sabag Montiel actuó a traición, haciéndose pasar por un simpatizante». 

 

«Ni ella (Cristina Kirchner) ni los custodios que estaban a su alrededor podían preverlo, y no hubo ni se dispuso de una defensa para un atentado perpetrado bajo tales condiciones», indicaron.

 

Además, denunciaron que el tribunal desconoció la normativa argentina que contempla la violencia política como modalidad de violencia de género, incluida en la ley 27.533, y aplicó una visión limitada que restringe esta violencia al ámbito íntimo o interpersonal, sin considerar las formas estructurales de violencia contra las mujeres, como la que sufrió la exvicepresidenta.

 

«De los propios dichos de Fernando Sabag Montiel surge con claridad que el ataque fue concebido como un acto de castigo dirigido específicamente contra una mujer que ocupaba una posición de máxima visibilidad y poder político, en el marco de una lógica que reproduce esquemas patriarcales de dominación y disciplinamiento. Este componente conductual, lejos de ser neutral o «simplemente político», se inscribe en las formas específicas que asume la violencia política de género, tal como ha sido caracterizada por la doctrina y los organismos internacionales especializados», precisaron los fiscales.